
Christian Bale y Hugh Jackman no paran de hacerse la puñeta desde el principio. Nace un odio profundo entre ambos por demostrar quien es mejor mago. ¿Cómo se hace eso? Pues coges y sales voluntario cuando el otro está actuando y te pones creativo.
Nuevamente los magos demuestran lo listos que son y lo fácil que es engañar al público. Aunque basta con descubrir el engaño para que se disipe la ignorancia de los espectadores y también su interés. Después del Ilusionista los primeros trucos de esta peli son un poco cutres, principalmente porque te explican como se hacen y dejan de ser sorprendentes. Pero el último truco compensa lo simples que fueron los anteriores.
Pero si os lo contase, si os descubriese el final y conocieseis el engaño ya no podriais ser sorprendidos y os jodería la peli.

